A dos semanas del doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, la Cámara de Comercio de Valencia solicitó formalmente a las alcaldías del estado Carabobo la exoneración temporal de impuestos y tasas municipales para el sector licorero. La petición busca mitigar el impacto financiero en los establecimientos que permanecen sin operar debido a las restricciones vigentes en la venta de bebidas alcohólicas (ley seca).
El planteamiento fue presentado por el presidente del gremio, Ernesto Abbas, quien destacó que los comerciantes han acatado los decretos de prohibición en los distintos municipios de la entidad, tanto por estricto cumplimiento legal como en señal de respeto hacia las víctimas y afectados por la emergencia sísmica.
Alivio tributario ante el cese de operaciones
Abbas consideró que los gobiernos municipales tienen en sus manos la posibilidad de aliviar la carga económica de las licorerías mediante la suspensión temporal de los siguientes compromisos tributarios mientras se mantenga el cierre obligatorio:
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Impuesto sobre Actividades Económicas: Al no registrarse transacciones comerciales, los locales carecen de ingresos para la declaración de esta tasa.
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Aseo Urbano: Exoneración del pago por disposición y recolección de desechos sólidos.
“El tiempo que han estado cerrados no han podido generar ni los desperdicios ni la actividad económica correspondiente. De esta manera se buscaría compensar la forma en que los afecta a ellos”, argumentó el líder gremial.
Asimismo, el vocero comercial reportó un comportamiento mixto en la economía local durante estas dos semanas de contingencia. Mientras que los sectores vinculados a los servicios, la recreación y los restaurantes reportan una evidente contracción en la demanda, otros comercios registran un repunte operativo debido a la compra masiva de productos básicos destinados a donaciones y asistencia humanitaria para las comunidades vulnerables.
Operatividad comercial y nudos críticos en la logística
En lo que respecta al panorama comercial general en Carabobo, Abbas aseguró que la infraestructura empresarial no sufrió daños de gran magnitud, registrándose únicamente afectaciones menores y puntuales en locales del municipio Juan José Mora (Morón). La cadena de suministro regional se mantiene totalmente activa y con total disponibilidad de inventario para abastecer a la población.
No obstante, el gremialista advirtió sobre la aparición de «nudos críticos» en materia de transporte y logística. Esto se debe al desvío masivo de cargas marítimas y aéreas desde La Guaira hacia el puerto de Puerto Cabello y el Aeropuerto Internacional Arturo Michelena de Valencia. Ante esta situación, exhortó a las autoridades político-administrativas nacionales a simplificar y agilizar los trámites aduanales para evitar retrasos en el despacho y movilización de mercancías hacia el interior de la República.
Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio de Valencia señaló que la emergencia plantea la necesidad obligatoria de revisar a fondo la planificación urbana y las normas de construcción en el estado La Guaira, adaptando el desarrollo de la infraestructura a los nuevos parámetros de riesgo sísmico. Asimismo, enalteció el gentilicio nacional: “Todavía sentimos un luto y un pesar por lo vivido, pero también quedó demostrada la capacidad de los venezolanos para apoyarse mutuamente en momentos difíciles”.
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